Marco, Sofía y Megan habían decidido separarse y encontrarse con Jasper al día siguiente. Pero cuando Marco condujo su coche hacia la mansión de su familia, un extraño presentimiento comenzó a roerle las entrañas. Las calles estaban casi vacías, los faroles parpadeaban como antorchas moribundas y un silencio opresivo lo cubría todo.
De pronto, un chillido de neumáticos y un par de faros desgarraron la penumbra. Un vehículo embistió su parachoques delantero, lanzándolo hacia atrás. Apenas tuvo ti