35. La Llamada
Antes de dormirme, se van tejiendo ideas, ecos nítidos que escalan en mí, repetitivos... He podido pasar lo que escribí en la portátil de Mila, ahora puedo continuar en la mía y seguir por ese camino al que me empuja la inspiración derivada de lo vivido y lo poco que sé de Silvain.
No puedo creer que me lanzo a eso. Escribir un borrador torno a mi jefe ha surgido de pronto y estoy ansiosa por seguirlo, quizá esto alimente ilusiones, porque una hambruna emocional sufre mi alma. A puerta cerrada