65. Volver a Verlo
Hace días que le compré estos jeans con tirantes, que junto a la camisa blanca y zapatitos negros se ve precioso.
—Mira lo guapo que estás, cielo. Ya solo falta... —alcanzo el cepillo, peino su cabello hacia un lado —. Creo que me enamoré, usted es un apuesto caballero, señor Samuele —bromeo imitando la voz de una fémina chillona y le beso la mano.
Se pone a reír, contagiándome al instante. Después lo lleno de muchos besos, agradezco que mi labial sea mate, si no, ya arruinaría su camisita bl