67. DESEO QUE SEAS MI REINA
DAMON
Moría por también apretarlos entre mis brazos.
Incluso al valiente Soren, que ya lo siento de verdad como mío.
Casi cedo al escucharla llorar, odio que llore y más por mi causa.
Me pasé tanto tiempo fuera de su puerta… soy un idiota, yo mismo me estoy castigando.
Pero cada vez que recuerdo ese momento en la plaza me hierve la sangre… yo estaba escuchándolo todo…
Lo tomé como una señal de la Diosa. Es mejor esconderla bajo el título de esclava.
Si mi enemigo es mi hermano mayor, como sosp