35. INVASIÓN
NARRADORA
Las casas y los árboles en llamas, las mujeres con los niños corriendo descoordinadas, los guerreros luchando contra unos lobos que salían desde los lindes del bosque, entre las callejuelas, los rincones…
Poco a poco, cercando e invadiendo su manada.
Algunos, en su forma humana, prendían fuego a los edificios y lanzaban ataduras para cazar, sobre todo, a las mujeres.
El corazón de la curandera se hizo añicos al ver una partida de guardias aparecer desde un costado. Era el apoyo, los