29. EL COSTO DE UNA TRAICIÓN
NARRADORA
Lorien entró en la habitación dando una larga inspiración; sabía que este encuentro no sería muy agradable.
Encontró a la Luna corriendo hacia una pequeña palangana esmaltada, vomitando bien feo.
Dejó la taza con prisas sobre la mesita de noche y se acercó a ayudarla. En ese momento, otra de las doncellas salía del baño.
—¡Luna! —la chica gritó con nerviosismo, aguantando a la loba embarazada.
Lorien puso la mano en su frente perlada de sudor y le sostuvo el cabello para que no se emb