25. CONOCIENDO AL ALFA
NARRADORA
—¡¿Qué?! —Orión rugió para luego darse cuenta de la gravedad del asunto.
Corrió a la puerta de la casa y miró hacia el jardín, olfateó el aire… Todo en silencio. Nadie parecía haber seguido a Nadia.
¡BAM! Cerró la puerta con seguro.
—Ahora mismo explícame esta mierd4. ¡Me habías dicho que tenías todo bajo control!
—La Luna padeció un dolor hace poco, llamó a algunas doncellas… Sabes que me tiene confianza… La curandera lo confirmó, espera un cachorro —le dijo a su hermano con los ojos