7. En paños menores
~Ivette~
El camino de regreso a nuestra cabaña nunca me había parecido tan largo y asfixiante. El polvo del sendero se levantaba con cada uno de mis pasos furiosos, ensuciando el borde de mi vestido de flores, ese que mi abuela me había insistido tanto en usar para «causar una buena impresión». Qué estupidez.
La única impresión que había quedado grabada a fuego en mi mente era la de mi propia firma bajo una cláusula que me condenaba a algo mucho peor que la servidumbre.
—¡Un hijo, abuela! ¡Un