6. Un hijo
~Rowan~
El médico de cabecera, un hombre canoso que había atendido a la familia desde antes de mi nacimiento, terminó de revisar al abuelo mientras yo esperaba de pie, con los brazos cruzados y la mandíbula tensa. El silencio en la habitación solo se rompía por el pitido rítmico del tensiómetro.
—Fue un pico de presión severo, Rowan —explicó el doctor mientras guardaba su estetoscopio—. Tu abuelo ya no es un roble. Su corazón está cansado y no puede permitirse estas emociones fuertes. Cualquier