65. Quiero devorarte.
~Ivette~
El corazón me martilleaba contra las costillas con tanta fuerza que temía que Rowan pudiera escucharlo. Estaba aterrada. Ya no había vuelta atrás y ahora tocaba la parte que me robó el sueño: cumplir en la cama. Una parte de mí quería abrir la puerta del auto y salir corriendo de regreso.
Me invadía una vergüenza asfixiante de solo pensar que tendría que quedarme sin ropa frente a él. ¿Cómo se suponía que debíamos unir nuestros cuerpos? Jesús, era impensable.
No me atreví a mirarlo ni