Dos años más tarde…
— Señora Valeria, ya que hoy es su cumpleaños número 27 nosotros le hemos preparado una sorpresa y queremos que usted asista sin poner pretextos. — Dijo uno de los escoltas.
— No muchachos, lo lamento mucho pero ustedes saben que yo no tengo ánimos para celebrar. — Le respondió Valeria.
— Ándele Señora, no nos deje mal parados, mire que hemos sacrificado parte de nuestro sueldo para hacerle esa sorpresa a usted, si no la acepta pensaremos que es una presumida y que el poder