Al día siguiente…
Valeria amaneció entre los brazos de su amado, ella aun no lo puede creer que él ya esté aquí con ellos. Con mucho cuidado para no despertarlo, se levantó y sacó un pantalón y una blusa de la maleta que ha traído, se colocó su ropa interior limpia y salió en busca de sus hijos para que cuando su marido se despierte, se encuentre rodeado de sus pequeños diablillos.
— ¿Qué pasa mami, a dónde nos llevas? —Preguntó el pequeño Jafet, todo somnoliento.
— Vamos a conocer a papá mi am