Dos años más tarde…
— Vamos mi amor, puja lo más que puedes para que salga el bebé. —Dice Balduin, tomando de la mano a su mujer que está dando a luz por segunda ocasión.
— Mirá desgraciado, si no tienes una cosa buena que decir mejor cierra la boca. —Le respondió Valeria, pero muy enojada, producto de los fuertes dolores que las contracciones le provocan.
— ¡Está bien! —Si quieres también me salgo de la sala de parto para que estés tranquila. —Dijo su marido en broma, tratando de relajar el