Durante la noche, Valeria ni siquiera le dirigió la palabra a su esposo, por más que él le hablara ella no le respondía. Es más, de lo molesta que está no quiso quedarse a dormir en la cama junto a él.
Ella lanzó unas colchas en el frío suelo y allí se acomodó lo más que pudo y lloró en silencio, y no precisamente de impotencia, sino que lo hace para dar lástima ante Balduin porque quiere obligarlo a que le compre una casa en la cual vivan solo ellos dos y que no haya ninguna prima o tía chismo