CAPÍTULO 263 — Donde el amor se firma para siempre
El parador estaba hermoso. El mar estaba tranquilo y el sonido de las olas acariciando la arena parecía un susurro de calma, de paz, de amor. Todo tenía algo de bendición en ese momento.
Sofía había preparado todo tal como a Milagros le gustaba.
Sencillo. Delicado. Sin excesos… pero lleno de significado.
La mesa para el civil estaba decorada con flores rosadas de distintas tonalidades, pequeñas y grandes, suaves y armoniosas. Nada gritaba lu