CAPÍTULO 257— El Silencio de los que Aman Demasiado
(PARTE II)
Yo pensé que ya conocía el miedo.
Lo pensé de verdad.
Porque hay temores que te enseñan a caminar con cuidado para siempre.
Y nosotros… habíamos aprendido demasiado temprano.
Cuando Ayden era un bebé, hubo estudios, controles, noches en vela. Hubo médicos que hablaban con prudencia y miradas que se quedaban un segundo de más, como si no quisieran decir en voz alta la palabra que vos mismo ya estabas pensando.
Hubo momentos en