CAPÍTULO 201— La Mañana Después: Verdades Que Arden
La mañana se sintió más fría de lo habitual cuando Adrián Castell empujó la puerta giratoria de Castell Group.
Había dormido poco.
Muy poco.
La noche anterior se la pasó sentado junto a su hijo en el sillón del living, con Sofía trayendo tazas de té y pasando la mano por los rizos rubios de Ayden, que no había dicho una palabra durante horas.
Ayden no hacía nada. Casi no hablaba.
No se defendió.
Solo se quedó ahí, con las manos entre el