Alison y Zane cruzaron el vestíbulo del edificio en silencio. Mientras el eco de sus pasos resonaba en el piso de mármol al tiempo que el parpadeo de las luces del techo llenaba el ambiente con una incomodidad apenas perceptible. Alison lanzó una mirada rápida al ascensor, con la esperanza de que estuviera en funcionamiento, pero las puertas metálicas estaban cerradas y un letrero colgaba advirtiendo que estaba fuera de servicio.
«Maldición» pensó Alison apretando los labios.
—Tendremos que us