Korín
Después de salir de la sala de interrogatorios, decido ir a mi oficina y tratar de pensar con cabeza fría todo este asunto. Pero en el camino me topo con otra dura realidad, la presencia de Harry, Bratt y Mía. Al verme, Mía se me acerca rápidamente.
—¡Korín, me alegra tanto verte! —saluda.
—Mía, no deberías estar aquí en tu estado.
—Eso mismo le dije yo, pero ya sabes lo testaruda que es —comenta Harry —Hola, Korín —saluda.
Antes de que pudiera saludarlo, Bratt me interrumpe.
—¿Po