Sus ojos no le respondían al querer abrirlo, los parpados le pesaban, y su mente estaba nublada y atribulada, su cuerpo dolía y no podía identificar en que punto exactamente se encontraba el malestar.
Despertaba lentamente de su letargo, sus ojos pasearon su alrededor, encontrándose en una habitación vacía, muy blanca y con la luz muy brillante que solo le termino de herir sus ojos haciendo que los cerrara y volviera a abrir en repetidas ocasiones hasta que se acostumbraran al ambiente.
Saco lo