Seguía tendida boca arriba en el suelo, le dolía todo, hasta la vida si así se pudiera decir, la presencia de Jonathan en la oficina la dejo sorprendida y desubicada.
Su actitud había sobrepasado los límites, seguía sin poder creer lo atarban que se podía comportar.
Se tocaba los golpes y los maltratos, no merecía este trato, en especial porque solo cumplía órdenes, solo estaba sacando adelante las peticiones de su jefa. Pero le salió caro obedecer y seguir los lineamientos que la pelinegra le