El lugar era precioso, bien iluminado, plantas por aquí y por allá de diversos tipos y algunas tan exóticas que impresionaban con su forma tan peculiar, pero la vista era lo mejor.
Era una ensoñación hecha realidad, el mar lucía precioso, con el sol en su punto más alto pero su brillo anunciaba la proximidad del ocaso, así cuando bajaba y se fundía en el horizonte con las flamantes aguas.
Decir que las islas Canarias era un paraíso tropical al verlo en fotos era poco frente a verlo y experiment