El sol del mediodía auguraba un buen clima, el cielo lucía despejado con pocas nubes, era este mismo sol el que se filtraba por las cortinas entreabiertas de la alcoba principal, por reflejo estiro su mano hacia el lado contrario de la cama donde espero encontrar a su acompañante, pero estaba vacía.
Se sacudió mentalmente mientras soltaba un suspiro, no estaba en su habitación, no era de madrugada ni mucho menos estaba acostada con Jonathan.
Seguía siendo débil sentimentalmente, extrañándole en