La señora Conrado se asusto al escuchar mi voz a su espalda, se giro y encontro a una sonriente señorita Montgomery, pero de alguna manera esa sonrisa le dio miedo, trato de calmarse y seguir con lo que vino a hacer, claro si es que yo se lo permito
—Me disculpo Sheyla por el exabrupto, no pensé encontrarla aqui, estoy buscando a Agustín necesitamos alegrar un pequeño asunto familiar nada de importancia, sin embargo, el me tiene de dar la cara.
—Me imagino señora Conrado, no esperaba encontra