—Veo que tienes mucha urgencia, no demoraste nada en llegar, ahora dime que negocios tienes para mí y apurando la información, ya que tengo que hacer algo que tú en esta vida no has hecho o sea ganarse la vida par poder comer y pagar gastos.
— ¡Estás muy apurado por abrir las piernas! ¡Tanto te urge! Entonces ábrelas para los clientes que yo te diga
Wilson le lanzó tres billetes de cien en la cara de Nelson y lo cogió del cuello, estaba harto de que la gente lo mire como un inútil, bueno para n