Me desperté con una energía inusual, hasta que mis ojos enfocaron las paredes. Un escalofrío me recorrió la espalda. ¿Dónde diablos estaba? No reconocía este lugar.
Poco a poco, los fragmentos de ayer regresaron como ráfagas: el impulso eléctrico de tomar el primer vuelo a Oakland, la irrupción en su oficina, el despido fulminante de aquella mujer y... el encuentro con Noah. Habíamos follado como locos. Una sonrisa involuntaria apareció en mi rostro seguida de un pensamiento aterrador: Estoy lo