Sheyla bajo de sus brazos a Ethan y Franck hizo lo mismo con Eli, se arrodillo quedando a su altura, los abrazo mucho, llenando sus caritas de besos y caricias, no podía pensar en nada más, hasta que escucho a Melanny hablar
— Tranquilos demonios, su madre está delicada aun, la preocupación por ustedes, fue la que la movió para salir del hospital, creyendo que ustedes estaban en malas manos, mira tu que mal están, en un kartodromo para ustedes solos.
— Deja de quejarte Melanny, sabes mejor