Si antes Elena estaba confundida ahora lo estaba mucho más con las declaraciones de su esposo. Él acaso estaba jugando con ella poniéndole excusas de aquí para allá para mantenerla retenida.
-Me sigues mintiendo- la expresión de ella era sumamente dolida- Ahora me dices eso, qué me dirás después.
Dorian suspiró profundo.
-¿Por qué te mentiría? Acaso crees tengo la necesidad de hacerlo- Ayer cuando te dejé tenía la intención de saludar rápido a mi padre, no quería que estuvieras cerca de él y