Finalmente, terminan de comer. Todo el lugar se llena de nostalgia. Se dirigen a un gran sillón en forma de "L" para ver una película. Angélica ha preparado un delicioso postre, helado casero. Lo disfrutan con entusiasmo, y Agustín se sienta junto a Briana.
En ese momento, Briana recibe un mensaje de texto de Eduardo, quien dice que ya va en camino a la casa.
"Tengo que irme", comenta Briana, interrumpiendo el agradable silencio que se escondía detrás del bullicio de la televisión.
"¿Vendrás o