97. Yo también.
— Me tienes la pierna empapada — Aseguró Gregory sintiendo la humedad de los fluidos de su prometida y embistiendo más duro en su boca a la vez que bajaba el otro brazo metiendo la mano libre entre su cuerpo y el de Chiara alcanzando uno de sus pezones y apretándolo— Me corro— anunció manteniéndola sujeta con la otra mano mientras en un último embiste se corrió en su boca y a la vez precipitándola con él a un nuevo orgasmo, intenso a pesar de la poca estimulación que había tenido, pero la forma