98.Te reto a hacerlo.
Escucharle decir eso solo hacía que fuera imposible para Gregory impedirle entrar cada vez más en su corazón — También te quiero, Danielle — aunque él no la quería, él la amaba, y eso era lo que le molestaba, el ser consciente de que ella le quería mientras él la amaba.
“Pero le enseñaría a hacerlo” se dijo así mismo, mientras alzaba las caderas de Chiara, rozando aún más sus sexos notando, como rápidamente se humedecia.
“Maldita sea era suya y la tomaría nuevamente.”
— ¿Vas a decirme que te