130. ¿Tiene que esconderlo de mí?
Pero esa mujer, en particular, era una mujer prohibida, una mujer que no le pertenecía y aunque una vez le perteneció, por un breve periodo de tiempo, ya no volvería a pertenecerle jamás y todo por su culpa, por sus ansias de poder y una promesa hecha muchos años atrás.
El nombre de esa mujer, o mejor dicho joven, era Chiara Danielle Marchetti, la prometida de su hijo, pero por mucho que Enrico se recordará eso, no podía sacarla de su mente, sobre todo desde la noche anterior tras haber vuelto