23. ¿Adrien?
— ¿No tuviste nada que ver? ¿Por qué me compraste esa ropa? Nos acabamos de conocer con qué derecho… Mira ya está, encantada de conocerte Durán y encantada de no volver a verte.
Le colgó el teléfono y aunque estuvo a punto de tirarlo algo hizo que lo guardara, tal vez hasta que ella se comprara uno o podría regalárselo a alguien más, sí eso haría.
Mientras tanto, Adrien ya había llamado a un taxi para que lo pasara a recoger y lo llevara a la sucursal de industrias dumas en Nueva York.
«Voy cam