17. Quiero, ese, ese y ese.
Ella esperaba que no. Tras toser un poco y beber otra copa de vino Danielle de la cava, Marchetti se recompuso.
— No, ¿por qué mentiría? No es como si hubiera necesidad de esconder quiénes somos, lo que me sorprende es lo que dijo, parece que no conoce a su prometido, el cual si es así como dice me parece un hombre lamentable por no saber apreciar la belleza de prometida que tiene.
— Bueno, en realidad no es mi prometido todavía, al menos no de forma oficial, así que ni siquiera lo conozco, cr