16. No deseo más que su amistad
En la boutique se cercioró de ser él quién pagará; aun así, la dependienta le dio un recibo con su nombre, claro todo era para que no lo descubriera, podía mentir en todo menos en el nombre que saldría en la factura.
Ambos parecían estudiarse mientras esperaban que el maitre les sirviera la copa de vino.
— Supongo que estás siendo precavida al ser yo, alguien que no conoces, está bien.—A la mesa llegaron los platillos que acompañarán al vino y que ellos habían elegido.— La comprendo; aun así, m