[ZAED]
La sala de conferencias está llena antes de que entremos.
Lo sé por el murmullo que atraviesa la puerta cerrada, por el zumbido constante de cámaras encendidas, por esa electricidad espesa que solo existe cuando demasiadas personas esperan una caída. No una verdad. Una grieta.
Alya está a mi lado. Siento su respiración, más profunda de lo habitual, controlada. Lleva un vestido sobrio, elegante, sin colores que griten. Nada en ella pide permiso, pero tampoco busca provocar. Está exactamen