[ALYA]
Esa misma noche
La mansión está en silencio. Cada sombra parece un testigo, cada crujido del piso una alarma. Samuel cree que estoy arriba, ocupada en reuniones inventadas. Nadie sospecha que estoy escapando, que me dirijo hacia él, hacia Zaed, hacia el fuego que aún arde en mi interior.
Abro la puerta trasera y el aire húmedo de Miami me envuelve. El perfume del mar, la brisa que revuelve mi cabello y la oscuridad que cubre la playa me trasladan inmediatamente a nuestros recuerdos: las