CAPÍTULO 2: SU GRAN PENE NEGRO
PUNTO DE VISTA DE LENA
El coche de Damon era un elegante deportivo negro, aparcado justo al final de la calle. Me apretó contra él, su cuerpo inmovilizando el mío, y sus labios volvieron a estrellarse contra los míos.
Sus manos estaban por todas partes, agarrándome el trasero, apretándome los pechos, deslizándose por mi vestido y rasgándome las bragas hasta los muslos.
El sonido del encaje rasgándose fue lo más excitante que jamás había escuchado.
—No te vas a ir