Salió en completo silencio y se dirigió a desayunar, quería hacerlo en calma antes de que los demás se levantarán, le dolía terriblemente la cabeza, cuál fue su sorpresa al ver que Aldo ya estaba desayunando, al igual que él, pensó que no encontraría a nadie a esa hora, se sirvió su desayuno, un poco de recalentado de la cena, se sentó frente al chico, Aldo clavó la mirada sobre su comida, desayunaron en total silencio.
Poco a poco fueron llegando las demás personas, Aldo se levantó, después de