Los gemelos cada vez tenían mayores problemas con su comportamiento, Ana llegó de imprevisto a verlos, iba acompañada como siempre por Lilian, Antón aún no llegaba de su oficina, la idea de Ana era ir desapareciendo de una vez por todas a Aldo.
—Hola pequeños.
—Eres la amiga de papá, te recuerdo. —Exclamó Andrea.
—¡Qué bien! Me han recordado.
—¿Has venido a jugar con nosotros?
—Así es, he traído varias sorpresas para eso.
Lilian se había puesto de acuerdo con Sandra para verse ahí, así no parec