Mundo ficciónIniciar sesiónJULIÁN
Luciana reposaba como una diosa sobre mi cuerpo y podría quedarme observando su gloriosa anatomía durante toda la eternidad. Su delicada cintura, sus vibrantes pechos, la perfecta definición de sus pezones y las pecas que le cubrían el escote me estaban volviendo loco porque nunca antes me había sentido tan vivo cuando estaba haciendo el amor.
De algún modo las cosas parecían estar funcionando a otro







