—Hermana, te presento a mi prometida, Millie —dijo Bradox, luego s que si hermana llegará hasta nosotros.
—Encantada, Milka —saludé sonriente.
—Que raro. Esta no cuadra en tu tipo, hermano. No es rubia y no parece una total bimbo —comentó ella, mirándome como lo haría un científico a bicho raro—. Parece una chica lista, aunque igual, si está contigo … puede que no lo sea tanto.
—Hija, ¡esas no son formas de tratar a una invitada! —la reprendió Virginia.
—Madre, todavía me acuerdo de la última