Bradox también tuvo que reprimir la risa cuando leyó el mensaje. Se encontraba en medio de una reunión importante y debía contenerse, por lo que escondió el teléfono bajo la mesa de juntas para contestarle:
«Estimada deudora ardiente:
¿Por quién la tomo? Por lo que es: mi zorra a sueldo. Y es usted una mentirosa. Su noche ha sido tan placentera como la mía. Lo sé porque estaba ahí cuando usted cayó cuadriplejica de placer entre mis brazos.
P.D. Ahora que menciona lo del vestido… tiene razón, l