Eva, luego de ver que los médicos salieron de la habitación, donde Serena se encontraba, consideró que era una descortesía no entrar a verla, más que nada, porque Alejandro le había comentado que la chica estaba prácticamente sola.
- ¿Puedo pasar? –preguntó Eva con precaución.
- Adelante… -Dijo Serena mirando hacia la ventana.
- ¿Cómo estás?
- Bien… Supongo, solo falta lo que digan los estudios.
- ¿Cómo sientes tu brazo y pierna? ¿Necesitas que te ayude en algo? ¿Quieres que te acomode algo?
- N