Eva se la había pasado en el hospital toda la noche, ella quería estar al pendiente de Sara, aunque siendo sincera, aún tenía varios asuntos inconclusos que no la dejaban tranquila.
Entre ellos, las palabras de Alejandro, quien le había dicho que la enfermedad de Sara no era algo normal y que eso ya lo había visto antes.
No sabía cómo tomar aquello o cómo reaccionar ante esas delicadas declaraciones.
- Señorita Díaz, debería ir a casa a descansar… Si algo sucede, se le informará inmediatamente.