Algunas horas después, Ava despierta, sintiendo un leve peso sobre su cuerpo y, por un instante, no entiende qué está pasando. Todo a su alrededor está oscuro, excepto por la luz tenue que viene del visor del aire acondicionado, proyectando un brillo suave sobre el ambiente.
Parpadea varias veces, intentando ajustar la vista… y solo entonces se da cuenta: ese no es su cuarto.
Su corazón da un pequeño salto.
Con cuidado, gira el rostro y percibe la presencia de Hector, acostado a su lado, respir