Na casa dos Smith, el ambiente es de pura expectativa. Desde que volvieron de Brasil, Ethan y Rafaela parecían caminar sobre un hilo de ansiedad; cada gesto, cada silencio, cargaba la esperanza de que el reencuentro tan esperado con la hija ocurriera pronto.
Rafaela estaba recostada en el sofá, con la cabeza apoyada en el regazo del marido, mientras él pasaba los dedos lentamente entre su cabello. Pero ni siquiera el cariño lograba silenciar sus dudas.
—Ethan… ¿Y si esa mujer nos está engañando