El día comienza lleno de expectativas. El sol aún no domina el cielo cuando Ava despierta con el calor del cuerpo de Hector, abrazándola por detrás, con el rostro apoyado en la curva de su cuello, respirando con una calma que contrasta con la ola de pensamientos que ella lleva dentro.
Intentando soltarse con delicadeza, oye su leve quejido, tirándola de nuevo hacia sus brazos.
—¿Ya estás intentando escapar de mí, señora Moreau? —murmura con la voz ronca de la mañana.
—¿No crees que ya tuviste s