Capítulo 6: Lo llaman Karma.
Kallias parpadeó con lentitud, moviéndose entre las sábanas con un suspiro en los labios. Sus párpados pesaban, su cabeza dolía y alrededor de su cuello permanecía una sensación extraña sin sentido a la que prefirió no prestar atención.
Por la Diosa, si no fuera porque estaba cien por ciento seguro de que había llegado a Astraria, podría atribuir el incesante dolor de cabeza a una noche salvaje de fiesta o a una buena ronda de lucha con los soldados.
Él cerró los ojos y se tocó el pecho, intent