El silencio dentro de la casa se volvió insoportable.
> “Emilia D’Aramont nunca debía haber sobrevivido.”
Las palabras cayeron como un golpe brutal.
Adrián reaccionó inmediatamente.
—Explícate.
La voz salió fría.
Peligrosamente fría.
Porque la expresión de Emilia acababa de romperle el alma otra vez.
Tomás respiró profundamente antes de sentarse lentamente frente a ellos.
La lluvia seguía golpeando las ventanas de la casa del lago mientras el ambiente se llenaba de tensión.
—Hace diecisiete año